Día 295: Pausa para conectar con el dolor por el mundo
Acompañar con presencia y compasión el dolor que sentimos frente a situaciones difíciles del mundo, sin quedar atrapad@s en los juicios o la impotencia. Al escuchar nuestras emociones y las necesidades que expresan, recuperamos la capacidad de actuar desde el amor y la conexión. Así, nuestras acciones pueden convertirse en una contribución a la noviolencia y al cuidado de la vida.

